Mirando esa imagen se me olvida la parte material de la efigie y sólo veo el engaño que el imaginero produce. Aunque realmente no es ningún engaño, ciertamente ese trozo de árbol deja de ser madera para convertirse, en mi alma, en un hombre más, es decir, mi espíritu de alguna forma quiere que esté vivo e incluso me esfuerzo, apretando los ojos, en ver cómo una de esas lágrimas resbala por las mejillas o cómo su mano derecha se abre y cierra para aliviar el entumecimiento que le produce la soga; porque de todos los de Cáceres, Él es el más humano, el que más sufre pero también, el que más reconforta haciendo honor a su título de Salud, porque, aunque esté sufriendo y llorando por tanto dolor, no sólo físico sino psíquico al escuchar su terrible sino, su mirada perdona y reparte misericordia a todos por igual.
Dime si no hay Salud más grande que aquella que repara el corazón roto, pues bien, eso lo hace únicamente con sus ojos; no me imagino lo que podría hacer si hablara con esa boca autoritaria en exclamación de dolor o en aliento reconfortante. No me imagino cuántos cuerpos podría sanar si no tuviera las manos fuertemente amordazadas; mira sus pies, con todo el dolor que soportan y avanzan hacia delante en un último esfuerzo de llevar su mensaje.
De todos los del mundo Él es mi preferido porque sólo Él es capaz de amarme y hacerme amar.
miércoles, 15 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
Querubí
Dorados cabellos
más brillantes
que el Sol
enaltecen
a tan pequeño
señor.
Argénticas
extremidades
plegadas
comforman
la menuda imagen.
Querubí eres
y Querubí nacistes
como demuestran
tus ojos grises.
¿Pero por qué
tus ojos
están tristes?
Porque tu amado
te ha dejado
la vasija
donde murió.
Consuelo no existe
para el pobre
Querubí, que
llora y llora
y su lágrima
no se agota.
Deja ya de llorar
que la paloma blanca
acaba ya de volar
y la tinaja
ya la ha roto
en silencioso
estallar,
en estruendo
de armónico
cantar.
Sal Querubí
que tu amado
y su madre
te están
esperando allí.
Sal deprisa
Querubí
y ten a mano
el candil
pues en la noche
del Sábado Santo
tu amado
regresa a ti.
más brillantes
que el Sol
enaltecen
a tan pequeño
señor.
Argénticas
extremidades
plegadas
comforman
la menuda imagen.
Querubí eres
y Querubí nacistes
como demuestran
tus ojos grises.
¿Pero por qué
tus ojos
están tristes?
Porque tu amado
te ha dejado
la vasija
donde murió.
Consuelo no existe
para el pobre
Querubí, que
llora y llora
y su lágrima
no se agota.
Deja ya de llorar
que la paloma blanca
acaba ya de volar
y la tinaja
ya la ha roto
en silencioso
estallar,
en estruendo
de armónico
cantar.
Sal Querubí
que tu amado
y su madre
te están
esperando allí.
Sal deprisa
Querubí
y ten a mano
el candil
pues en la noche
del Sábado Santo
tu amado
regresa a ti.
domingo, 25 de diciembre de 2011
Feliz Navidad
"El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros"
La Navidad es el período en que el Amor se escenifica en la figura tierna y humana de un bebé acostado en un pesebre, Jesús hecho niño.
Desde aquí os deseo que esa imagen de Jesucristo recién nacido os traiga paz y felicidad.
La Navidad es el período en que el Amor se escenifica en la figura tierna y humana de un bebé acostado en un pesebre, Jesús hecho niño.
Desde aquí os deseo que esa imagen de Jesucristo recién nacido os traiga paz y felicidad.
lunes, 22 de agosto de 2011
HOY QUIERO REGALARTE… (Anónimo)
¡Quiero regalarte…. Amistad, para que cuando tu alma añore un amigo, sin pensarlo busques, y ese alguien corra a tu lado.
Sonrisas, para que cuando tus lágrimas escurran tras la cascada de tu mejilla en un día gris sean las risas las que iluminen tus tristezas. Grandes sueños, para que cuando en tu mente exista un vacío, sean aquellos bosques cubiertos de invierno los que atrapen la atención de tu pensamiento.
La fuerza de una manos, para que cuando tus tobillos se cansen, los hombros de alguien te sirvan de fuerza para andar.
Un ramo de abrazos, para que cuando los tropiezos te dificulten el andar, sean los ánimos una esperanza que te ayuden a continuar. Una estrella joven, para que cada vez que el Sol descanse, sea esa fiel luz que te acompañe.
Un pedacito de humildad, para que cuando los éxitos engrandezcan tu persona, se la sabiduría el aire mágico que te haga valorar lo que otros desprecian al llegar a una nueva orilla.
Mi cariño sincero, para que cuando sientas que nadie te acompaña, recuerdes que en paisajes verdes o valles áridos mi pensamiento siempre te lleva de la mano.
Un abrazo inmenso, para que cuando necesites sentir tus fuerzas sean éstos, el puerto de tus emociones.
Un par de lágrimas, para que se alberguen entre tu alma y corazón; así, si en algún segundo la soberbia daña tu andar, sea una muestra de sensibilidad ajena la que te ayude a no cometer injusticias.
Hoy quiero desearte… que compartas tus alegrías con los seres que amas, para que cuando creas que caminas en la soledad, mil angelitos resguarden tu mirada.
Hoy quiero desearte… lo más bello que puedas recibir mientras transformas estas líneas en un espejo; donde la ternura que aquí encuentres y donde la belleza que aquí nazca, te de la certeza de que no estás solo.
Sonrisas, para que cuando tus lágrimas escurran tras la cascada de tu mejilla en un día gris sean las risas las que iluminen tus tristezas. Grandes sueños, para que cuando en tu mente exista un vacío, sean aquellos bosques cubiertos de invierno los que atrapen la atención de tu pensamiento.
La fuerza de una manos, para que cuando tus tobillos se cansen, los hombros de alguien te sirvan de fuerza para andar.
Un ramo de abrazos, para que cuando los tropiezos te dificulten el andar, sean los ánimos una esperanza que te ayuden a continuar. Una estrella joven, para que cada vez que el Sol descanse, sea esa fiel luz que te acompañe.
Un pedacito de humildad, para que cuando los éxitos engrandezcan tu persona, se la sabiduría el aire mágico que te haga valorar lo que otros desprecian al llegar a una nueva orilla.
Mi cariño sincero, para que cuando sientas que nadie te acompaña, recuerdes que en paisajes verdes o valles áridos mi pensamiento siempre te lleva de la mano.
Un abrazo inmenso, para que cuando necesites sentir tus fuerzas sean éstos, el puerto de tus emociones.
Un par de lágrimas, para que se alberguen entre tu alma y corazón; así, si en algún segundo la soberbia daña tu andar, sea una muestra de sensibilidad ajena la que te ayude a no cometer injusticias.
Hoy quiero desearte… que compartas tus alegrías con los seres que amas, para que cuando creas que caminas en la soledad, mil angelitos resguarden tu mirada.
Hoy quiero desearte… lo más bello que puedas recibir mientras transformas estas líneas en un espejo; donde la ternura que aquí encuentres y donde la belleza que aquí nazca, te de la certeza de que no estás solo.
viernes, 12 de agosto de 2011
Eucaristía
Las velas se gastan,
las flores se marchitan,
Las capas ondean al viento.
En el centro
el trigo y el fruto del sarmiento,
sostenidos con pena
por una mirada serena.
Alrededor
doce, con temor,
y en el medio
un dorado cordero
con un hermoso crucero.
las flores se marchitan,
Las capas ondean al viento.
En el centro
el trigo y el fruto del sarmiento,
sostenidos con pena
por una mirada serena.
Alrededor
doce, con temor,
y en el medio
un dorado cordero
con un hermoso crucero.
lunes, 1 de agosto de 2011
Televisión, canales de youtube y radios
Dentro de esta semana publicaré una pestaña donde tendremos televisión, radios y enlaces directos a canales de youtube, todos con temática cofrade claro está.
Estoy trabajando en ello....
Estoy trabajando en ello....
A la Esperanza
Las campanas empiezan a tocar,
las horquillas golpean el suelo,
las mantillas empiezan a desfilar;
se vislumbran luceros.
Las cornetas comienzan a sonar,
prenden y bailan los flecos
y de repente;
la Esperanza aparece como una reina,
como una madre.
Los claveles aromatizan,
El incienso se eleva
Y la Madre Santa
Llora con triste pena,
La triste marcha
Del Varón de Dolores.
Se balancean los varales
Al son de los tambores.
Las velas se consumen
Como la vida,
El movimiento del palio
La hace más bonita.
las horquillas golpean el suelo,
las mantillas empiezan a desfilar;
se vislumbran luceros.
Las cornetas comienzan a sonar,
prenden y bailan los flecos
y de repente;
la Esperanza aparece como una reina,
como una madre.
Los claveles aromatizan,
El incienso se eleva
Y la Madre Santa
Llora con triste pena,
La triste marcha
Del Varón de Dolores.
Se balancean los varales
Al son de los tambores.
Las velas se consumen
Como la vida,
El movimiento del palio
La hace más bonita.
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