Pestañas

martes, 19 de marzo de 2013

El postigo

La historia que voy a tratar en esta entrada es cómo, en mi infancia, me imaginaba una una coplilla que me contaba mi abuela. Ahí va:

Angelito joven e infantil. Sin saber qué es el miedo un postigo abrí. Humo y luz aparecieron. Un ventanal abierto con un sol resplandeciente oculto por incienso que con los rayos se volvía rosado. María estaba sentada delante del ventanal en un pollo de cantería. A Jesús en el regazo sostenía. Este muerto y ensangretado con paño blanco. María, túnica de cielo y un "manto encarnado que le ha manchado su hijo con la sangre del costado". Qué sería aquello. Extraño pero calmado. Una imagen que en la vida he olvidado.

Rosario de granates

Quisiera, Señora, ser rosa de tu rosario. Dar muestra del espectáculo de tu hermosura.
Quisiera, Reina, ser pétalo de la flor de tu pecho. Pregonar al viento tu virginidad.
Quisiera, Maestra, ser hilo de oro de tu manto. Escribir tu vida para que nunca te olviden.
Quisiera, Madre, ser querubín de tu peana. Portarte con la fuerza de mi vida.
Quisiera, María, ser rayo de tu corona. Iluminar al mundo con tu ejemplo.
Quisiera, Madre del Mundo, dormir bajo tu manto, portar tu rosal en mis manos, besar tus plantas, adornarte de flor e ilumimar tu cara. Si pudiera algo de esto, Vida mía, en morir por ti no dudaría.

sábado, 16 de marzo de 2013

Ritual

Cada año igual, siempre lo mismo en las mismas fechas y a monótono ritmo.
Después de una noche en la que apenas se descansa de vivir emociones y pasiones, las campanas del reloj suenan despejando el último resquicio de Morfeo.
Primer día de mujeres llendo aprisa a la iglesia porque no se dieron cuenta del sonido de las carracas. Carracas que, simulando una lluvia infernal de granizos, sustituyen las oxidadas campanas y al rajado esquilón.
Ave María. Comienza la abuela a rezar sola mientras pela y corta las judías para el guiso. Siempre lo mismo.
Ese es el único día en que la matrona de la familia revive uno de los momentos que siempre estaban presentes en sus tardes de juventud. Coge el rosario que compró a un misionero que visitó el pueblo y empieza a pasar las cuentas. La familia pasa un escalón. Los nietos, sentados en las sillas, siguen el rezo con temblores en las piernas.
La tía y la madre abren los baúles del doble. Se encuentran todo descolocado, ya antes algún duende se habría probado la túnica en secreto.
Comienzan a planchar, con gran dificultad, metros y metros de sarga morada, blanca, negra y granate.
Los nietos y sobrinos están todos jugando a ver quién le da más fuerte a la pared con el balón o cómo la comba remueve los chinatos del suelo.
Cae el palio de la noche. Nerviosismos se apoderan de la casa como si de bandoleros fueran.
Primero los niños. Mete el brazo por la manga, súbete la túnica un poco con el cordón. Túneles de tela morada que parecen no tener salida o ser la salida demasiado larga y estrecha como para poder sacar la cabeza.
Sentaditos todos en aquellas sillas con el hondón de paja desentrelazada por el gato y con los pies colgando sin tocar el suelo.
Los padres y los tíos, algunos con túnicas y capas largas y otros de traje, cogen de la mano a los duendecillos de la familia. Tienen que estar temprano para coger el sitio en la fila de personajes con las mitras de los condenados por sus pecados.
Algunas de las mujeres de la familia acompañan a sus maridos y hermanos en tan anónima caracterización. Otras siguen en casa preparando con detalle y mucha paciencia los trajes enlutados, zapatos vertiginosos y velos españoles bordados a mano por agujas con solera. Con el rosario de carbón en la mano enlutada, como todo el conjunto, se disponen a andar con verdadera habilidad circense por el empedrado.
La abuela se asoma al balcón vestido de grana y oro al sentir los primeros temblores del terremoto apocalíptico. Pasan cirios apagados de colores litúrgicos portando velones que moquean quedando el pavimento con lunares.
Nadie conoce a nadie salvo la abuela que con sólo verlos andar sabe quién es su nieto, su hijo o la hermana de la vecina, Trini la "panaera".
Con la saeta al cantar. Todos los años igual. Manuel se sube al balcón a rezar. Sombras y luces pasan, se cuelan por las nubes de incienso y llegan a los ojos de la abuela. Ojos que ya no ven. Siempre lo mismo. Lloros y desconsuelos, la Semana personificada en mujer. Discreta, conservadora, bella, entrada en años. Salve Regina. Suenan las visagras de la iglesia. Otro año más.

sábado, 19 de enero de 2013

Besamanos y remodelación de Ntra. Sra. del Socorro

Desde el día 31 de enero, onomástica de san Juan Bosco y aniversario de la bendición de la Virgen, hasta el sábado anterior al Miércoles de Ceniza la imagen de Ntra. Sra. del Socorro permanecerá en devoto besamanos.
La imagen ha sido remodelada y restaurada estas pasadas navidades después de sufrir el antiguo busto de la Virgen varios desgastes lo que obligó a modelar una nueva efigie quedando el antiguo rostro con un pequeño soporte en el camarín de la Virgen.
En el besamanos podemos ver a la Virgen del Socorro vestida con saya blanca y manto de mismo color. El sobremanto pertenecía a otra imagen más pequeña y está bordado con hilo de oro y plata. La Virgen estrena un puñal y porta la diadema de su bendición. En la mano derecha porta dos rosas blancas y una cadena de oro con un corazón en el mismo color. En la izquierda porta un rosario negro el cual un angelito ofrece al devoto para que lo bese.
Por detrás de la Señora, Jesús del Gran Poder y Nazareno contempla a su madre desde su altar.
Espero que os guste.

jueves, 30 de agosto de 2012

Dibujos y pinturas varias

Os dejo algunos de mis dibujitos.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Ntro. Padre Jesús del Gran Poder y Nazareno

La imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y Nazareno está realizada en escayola policromada, con base dorada y cruz de madera. Su ajuar es escaso pero consta de un juego de potencias en estaño plateado y cadena de plata con relicario para el bespiés. Fue adquirida en la calle Feria (Sevilla) en el día 3 de enero del 2006. Posteriormente fue bendecida en la sacristía del Templo del Convento de Rvdas. Madres Dominicas de san Miguel, en Trujillo.
Actualmente está ubicado en la irzquierda del altar de la Virgen del Socorro, no obstabte, durante toda la Cuaresma y Semana Santa, preside su propio altar.

Corona de "las palmas"

Corona de "las palmas" de estilo antequerana. El cestillo está decorado con palmas onduladas inspiradas en los trajes de luces de los toreros. En la parte delantera se encuentra una cartela ovoidal con el símbolo del Ave María flanqueada por dos capillas con dragones por columnas donde se encuentran dos pequeñas rosas abiertas siguiendo el mismo patrón que de la diadema de la bendición de la Virgen; por la parte trasera se encuentra otra cartela, esta vez rectangular y rodeada por las palmas donde se puede leer MATER, como recordatorio de que la Virgen es nuestra Madre y la Madre de Dios. Tiene seis imperiales, unidas por un svaroski de tono salmón, donde se encuentran distribuidas seis cartelas con la Cruz de Avís, Ntra. Sra. del Rosario, la Oración en el Huerto, el Stmo. Cristo del Perdón, un crismón y san Antonio de Padua. Así mismo por las seis imperiales están distribuidas las letras que componen la advocación de la Virgen "SOCORRO". La diadema está enmarcada por rayos flamígeros con doce svaroskis granates con decoración vegetal al estilo plateresco y dos cartelas elípticas con los dogmas principales de la Virgen, la Inmaculada Concepción y la Asunción de María. Toda la corona está realizada en estaño repujado y bañado en oro. Esta corona será la sustituta de la otra corona para la conmemoración de la coronación de la Santísima Virgen como Reina del Universo por Dios cada 22 de agosto como estableciera S.S Pío XII.